34.Artista
16-08-2009
Nadie sabía su nombre pero todos conocían su rostro.
Caminaba entre voces que clamaban a gritos la atención de sus personajes.
-Es trabajo.- Pensó.
Nadie sabía de su vida pero todos creían conocerla.
Avanzaba mientras pedían explicaciones sobre los actos de quienes interpretaba.
-Sólo es trabajo.- Contestó.
Pensó que nadie sabía su nombre aunque todos conocieran su rostro.
Se paró a observar esas miradas anónimas, ya silenciosas pues la función había terminado.
-No sólo es trabajo.- Escuchó.
Pensó que nadie sabía de su vida aunque todos creyeran conocerla.
Se giró para descubrir quién le dedicaba esas palabras.
-Es arte.- Dijo el autor. -Tú das alma a mis sentimientos. El público no aplaudiría mi obra de no ser por ti.-
Entonces, alguien pronunció su nombre. Justo antes de sentenciar:
-Tu trabajo es sublime, artista.-


