Corazón, si yo fuera tú, hubiera huido de mí desde el primer latido. Me hubiera apoderado del nombre Alma para no ser materia, para ser una energia libre que tantea el aire, que tantea el ambiente, que tantea mentes cuerdas; me hubiera posado sobre una de ellas.

Todo esto tan solo para escapar de mí y de las complicaciones que elijo, Corazón, pero nunca hubiera vivido lo que tú.