18.Alma Sin Jugo
03-02-2007
Sólo nosotros mismos estamos capacitados para remendar nuestra propia alma.
Cuando pides ayuda, tus lágrimas son efectivas. Cuando exiges ayuda, tus lágrimas llaman con rabia al rechazo de los demás.
Son esas lágrimas la evidencia de un alma sin jugo. Un alma que dejó de fluir por tus sentidos y te abandono ante la frialdad.
Si consigues encauzarla y logras eliminar el obstáculo que la retiene, tus lágrimas obtendrán la ayuda que pides.
Sólo tú tienes la capacidad de hacerlo.


